Las cinco viviendas rurales que componen el conjunto
son el resultado de la restauración de una antigua casa
de labranza lebaniega. Construidas con la madera y
piedra local, las viviendas se funden con el paisaje
dando lugar a un resultado armónico y respetuoso
con la naturaleza.
Cada casa cuenta con cocina completa (vitrocerámica,
lavadora, frigorífico, microondas, vajilla y cubiertos),
baños con ducha hidromasaje, salón con televisión
y chimenea y confortables habitaciones con vistas a
los montes circundantes. Las casas cuentan con una
capacidad de entre 2 y 8 personas y todas ellas
disponen de terraza exterior con muebles de
jardín donde disfrutar de un desayuno,
comida o cena al aire libre. |